
Algunas personas que conozco opinan que mi amigo Alfredo es un cabezota porque “cuando mete la cabeza por un sitio no para hasta salirse con la suya”. Yo, en cambio, creo que es tenaz y perseverante para tratar de conseguir aquello que se propone. Aunque a efectos prácticos pueda parecer lo mismo, hay sustanciales diferencias de concepto.
Pues bien, gracias a esa tenacidad y perseverancia -y a la inestimable complicidad de la directiva del instituto y de buena parte del profesorado- celebramos en estos días la V edición de Cine y Valores, una actividad dirigida a todo el alumnado que pretende utilizar un medio atractivo como es el cine para reflexionar sobre distintas situaciones personales y sociales para ir conformando o reforzando valores de solidaridad, justicia, respeto al diferente, al medio ambiente, no violencia, etc..
En este abril reseco y ventoso, la película elegida ha sido Un puente hacia Terabithia, dirigida por Gabor Csupo y con guión de David Paterson y otros. Paterson es hijo de la escritora Katherine Paterson, autora del libro en el que se basa la película, escrito en 1977 para ayudar a su hijo de 8 años a superar la muerte de su mejor amiga.
Un puente hacia Terabithia cuenta la historia de Jess, un muchacho que no encuetra su lugar ni en casa ni en la escuela. El primer día de clase una chica recién llegada le gana en una carrera y acto seguido quiere ser su amiga, algo que Jess rechaza; pero la insistencia de Leslie lo convence para crear juntos, en un bosque cercano, un espacio para ellos y su desbordante imaginación que los lleva a enfrentarse a terribles criaturas en Terabithia y a serios problemas en la vida real.
Es una película que merece ser vista porque no deja a nadie indiferente. La aventura, la imaginación, la amistad, la iniciación a las contrariedades de la vida, a sus misterios, a sus dificultades son elementos valiosos que Un puente hacia Terabithia ofrece para la reflexión, atrapando al espectador en la ternura, la autenticidad y el respeto a las penas y alegrías que viven los protagonistas.
El alumnado ha participado activamente en el coloquio posterior al visionado y durante la realización de un cuadernillo de actividades en clase. En la puesta en común han destacado la importancia del respeto al diferente y especialmente el valor de la imaginación y la creatividad para la realización personal y colectiva, y han reflexionado sobre la influencia de la televisión en la merma de estas potencialidades.
En el IES Los Alcores de San Miguel de Salinas, la educación en valores es una apuesta en firme que se desarrolla a lo largo de cada curso mediante diferentes iniciativas que cuentan con un amplio respaldo entre profesorado, padres/madres y alumnado: cine y valores, jornada multicultural, carrera solidaria, campaña Manos Unidas, mediación, etc.
Algo quedará alojado en el fondo de sus cabecitas, y de las nuestras.












