¡HAMBRE!
30 Abril, 2008 por tomasvte
En los últimos días se oye, se ve y se lee cómo crece la alarma mundial por la carestía y escasez de alimentos básicos en buena parte del mundo, por las revueltas desesperadas de millones de personas en casi 50 países y por la extensión del hambre por el planeta, especialmente entre los más pobres; en Haití ya comen galletas de barro: “La crisis haitiana es tan extrema que ha forzado a la gente a comer (no alimentos) galletas de barro (llamadas “pica”) para aliviar el hambre. Es un desesperado remedio haitiano hecho de barro seco amarillo que proviene de la meseta central del país para aquellos que pueden permitírselo. No es gratis. En los atestados suburbios de Ciudad del Sol, la gente usa una mezcla de barro, sal y grasa vegetal como comida normal, y eso es todo lo que se pueden permitir” (http://www.rebelion.org/noticia.php?id=66639). Lo llaman “crisis alimentaria”.
Y parece como si las todopoderosas instituciones internacionales -Banco Mundial, Fondo Monetario Internacional-, los gobiernos del primer mundo e incluso la ONU acabaran de bajar del guindo y se hayan encontrado con una situación inesperada. Nada más lejos de la realidad. Todos ellos y algunos más sabían lo que iba a pasar, y desde hace años; desde el mismo momento en que pusieron en marcha sus terribles recetas económicas para arrebatar la tierra a los pequeños agricultores con explotaciones familiares, productores de alimentos básicos, para entregarse a la orgía del libre mercado, la privatización y la desnacionalización de todo aquello que podía arrojar buenos dividendos.
Ahora que se reúnen con urgencia para hacer frente al “tsunami” alimentario -como si fuera algo imputable a la todopoderosa Naturaleza y no al capitalismo global-, pero no lo hacen porque estén preocupados por la previsible muerte de hambre de millones de personas sino porque los hambrientos se están revolviendo contra sus gobiernos títeres, en manos de las oligarquías productoras y distribuidoras de alimentos, y pueden provocar la caída de esos regímenes neoliberales -capitalistas- y poner en serias dificultades el “negocio”.
Sí estuviesen preocupados por las necesidades de las personas hablarían de reforma agraria, de subsidios a la producción autóctona, de límites severos a los especuladores en bolsa, de recuperación de tierras para el cultivo, de eliminación de intermediarios especuladores, de intervención estatal en la producción y distribución de los alimentos básicos, de limitar la producción de biocombustibles a partir de cultivos alimentarios o de tierras dedicas a ellos, de seguridad alimentaria en definitiva. Pero hablan de más de lo mismo: créditos para los países pobres, algo que ha demostrado que los lleva a aumentar más todavía la pobreza.
Ayer me sorprendió leer en el neoliberal periódico El País unas declaraciones de Jean Ziegler, relator especial de las Naciones Unidas para el Derecho a la Alimentación. Y me sorprendió por dos razones: una, por las graves acusaciones contra el FMI y el Banco Mundial; dos, por verlas publicadas en un medio del sistema. “Auténtica tragedia”, “políticas aberrantes”, “crimen contra la humanidad”… tal vez sea porque hoy acaba su misión, o porque ven un peligro inminente que les acecha.
Nadie se puede llamar a engaño. Desde hace años, muchos -de esos que los medios de comunicación capitalista ignoran- vienen avisando de que el libre mercado sin control, las privatizaciones masivas, las políticas neoliberales, en resumen, llevaban al mundo al desastre. Ahora vemos cumplirse sus análisis.
Desde siempre he dicho que lo primero que un pueblo, un país debe asegurarse es la alimentación básica para sus ciudadanos. Y que las patatas -cómo símbolo de lo mínimo imprescindible- hay que plantarlas en el bancal de detrás de la casa, por mucho que a miles de kilómetros cultiven millones de toneladas, por si alguna vez no llegan.
MARCHA ASE por la vereda de Andalucía. Domingo 18 de mayo. 10:00h. Área Natural de Pinar de Campoverde. Pilar de la Horadada.
Inauguración el miércoles, 14 de mayo a las 20:30 h











