Anoche, en la Cueva nº 4, donde la pintora Maire Kalkowski tiene su estudio y una exposición permanente, estuve recitando algunos de mis poemas. Unas 30 personas nos dimos cita, al fresco de la noche y al sabor de la sangría, en la puerta de la cueva para celebrar una velada de lectura. Una iniciativa con la que Maire pretende enriquecer ese espacio de cultura que es su modesto taller, abierto a nuevas propuestas creadoras.
El que sigue es uno de los poemas que anoche recité y que dediqué públicamente a MANUEL FUENTES, alcalde honesto de Seseña.
UN EJÉRCITO DE HORMIGÓN Y DE LADRILLO
Silencioso y atrevido,
un ejército sin brillo,
de hormigón y de ladrillo,
avanza sin hacer ruido,
con el paso decidido,
a conquistar nuestra tierra.
Asoma ya por la sierra
como una espesa neblina
encumbrando la colina
que el verde horizonte cierra.
Por el Sur, un regimiento
de inmaculada blancura
disimula la locura
del disparate y el cuento.
Al Este, de ciento en ciento,
el cerco también se estrecha;
y a la voz de la derecha,
al Oeste la vanguardia
deja al Norte en retaguardia
y se dispone a abrir brecha.
Enemigo poderoso
enfrenta la resistencia
que con su férrea insistencia
se yergue como un coloso
enfrentando el cruel acoso,
y en formación de combate
se apresta al jaque-mate
en la incruenta batalla
contra la gruesa canalla
que encabeza el disparate.
Las bandadas de gaviotas
que han abandonado el mar
volverán a su lugar
con bastantes alas rotas
cuando les lluevan mil gotas
forjadas con dignidad,
en fraguas de honestidad,
por quienes no se arrodillan
ante los necios que chillan
su arrogancia y su verdad.













